El cumpleaños
La canción que suena cuando se apagan las velas. Y que volverá a escuchar en cada cumpleaños después de este.
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Una canción para tu padre, para tu madre, para tus abuelos, para quien amas, para celebrar un cumpleaños, para quien se fue, pero sigue.
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Tres pasos
Nada de formularios de diez páginas. Son siete preguntas, ninguna difícil — y lo que respondes no cabe en ninguna otra canción.
El apodo que solo ustedes usan, la manía que toda la familia reconoce, el día que nadie olvida. Un detalle pequeño vale más que un elogio grande.
En segundos, gratis. Hecha con los detalles que contaste: el apodo, el momento, la comida y el lugar. No es una frase hecha.
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Escucha de verdad
Desplázate para recorrerlas. Todas hechas aquí, a partir de la historia de una familia real.
Una canción para
Mateo
Mateo. Siete años, mi Mateo, y aún recuerdo aquel día en que llegaste al mundo y todo se llenó de vida. Tan chiquito en mis brazos, tan frágil, tan mío, desde entonces mi cielo tiene tu color y tu brío. Y aunque crezcas, aunque el tiempo te lleve lejos de aquí, Mateo, mi Mateo, luz de mi mañana, contigo todo baila, contigo el sol se agranda. Baila conmigo, mi niño, que este amor no tiene fin, mientras haya una estrella, yo estaré junto a ti. Me río con tu risa, me curo con tu abrazo, guardas en tu sonrisa el más lindo pedazo. Cada "te quiero, mamá" me sostiene la vida, eres tú mi tesoro, mi razón, mi guarida. Mateo, mi Mateo, luz de mi mañana, contigo todo baila, contigo el sol se agranda. Baila conmigo, mi niño, que este amor no tiene fin, mientras haya una estrella, yo estaré junto a ti. Y cuando seas grande y mires hacia atrás, recuerda que mamá siempre te va a amar.
Una canción para
Valentina
Valentina. Hoy cumples diez años, mi Valentina, y el tiempo se me escapa como agua entre los dedos. Ayer te mecía cantando en la cocina, hoy te miro crecer y me tiemblan los miedos. Valentina, princesa, mi niña querida, eres el mejor verso que ha escrito mi vida. Aunque crezcas, aunque el mundo te reclame, siempre habrá aquí un papá que te ame. Quisiera guardar cada risa, cada abrazo, detener las manecillas, alargar cada paso. Pero sé que mi tarea es enseñarte a volar, y estaré en cada caída, listo para levantar. Valentina, princesa, mi niña querida, eres el mejor verso que ha escrito mi vida. Aunque crezcas, aunque el mundo te reclame, siempre habrá aquí un papá que te ame. Diez velas esta noche, diez deseos por pedir, y el mío es sencillo: verte siempre sonreír.
Una canción para
Doña Guadalupe
Doña Guadalupe. Madre, hoy te canto con el alma en la garganta, por cada desvelo, por cada madrugada. Manos que trabajaron sin pedir nada a cambio, corazón que dio todo y jamás se hizo pedazos. Gracias, madre querida, por la vida y el camino, por secar cada lágrima, por creer en mi destino. Si soy quien soy ahora, si mi frente está en alto, es porque tú, mi madre, fuiste siempre mi resguardo. Cuántas veces callaste tu hambre por mi plato, cuántas noches en vela cuidando mi quebranto. No hay oro ni palabra que te pueda pagar, solo este canto humilde que te vengo a entregar. Gracias, madre querida, por la vida y el camino, por secar cada lágrima, por creer en mi destino. Si soy quien soy ahora, si mi frente está en alto, es porque tú, mi madre, fuiste siempre mi resguardo. Y aunque un día la vida nos tenga que apartar, en cada nota de este canto me vas a encontrar. Madre, mi vieja linda, esto es para ti.
Una canción para
Isabel
Isabel. Han pasado los años y te sigo mirando como aquel primer día en que te fui encontrando. Cambió el color del pelo, cambió nuestra rutina, pero no este latido que por ti se ilumina. Sigo enamorado, mujer, como el primer momento, eres tú mi refugio, mi puerto, mi sustento. Bailemos despacito lo que nos queda de vida, que a tu lado, mi amor, cada herida está curada. Gracias por quedarte cuando todo temblaba, por tu mano en la mía cuando el mundo fallaba. No hay bachata en el mundo que te cante lo que siento, eres tú mi canción, mi verso, mi cimiento. Sigo enamorado, mujer, como el primer momento, eres tú mi refugio, mi puerto, mi sustento. Bailemos despacito lo que nos queda de vida, que a tu lado, mi amor, cada herida está curada. Y si vuelvo a nacer, te lo juro, mi vida, te volvería a elegir mil veces, mil vidas.
Una canción para
Lucas
Lucas. Nueve años tienes ya, mi pequeño tesoro, y esta abuela te mira como se mira el oro. Tus travesuras llenan de sol mi ventana, eres tú el regalo más dulce de mis mañanas. Para ti, mi nieto, este canto que te doy, para que nunca olvides lo mucho que te amo hoy. Aunque pasen los años, aunque no esté a tu lado, en el viento y las estrellas me tendrás abrazado. Te contaré mis cuentos, los de antaño, los de ayer, para que lleves mi historia dondequiera que has de ir. Y cuando seas grande y recuerdes mi voz, sabrás que en cada abrazo te dejé mi corazón. Para ti, mi nieto, este canto que te doy, para que nunca olvides lo mucho que te amo hoy. Aunque pasen los años, aunque no esté a tu lado, en el viento y las estrellas me tendrás abrazado. Crece fuerte, mi niño, vuela alto sin temor, que el amor de tu abuela será siempre tu calor.
Una canción para
Diego
Diego. Ey, esto es para ti, mi amor. Desde el día que llegaste todo cambió de color, me robaste la sonrisa y también el corazón. No sé cómo lo hiciste, no lo puedo explicar, solo sé que sin ti ya no me sé imaginar. Y es que tú, tú, tú, eres todo lo que soñé, Contigo, mi amor, yo lo tengo todo, tú eres mi paz, mi locura, mi modo. Bailamos la vida, pegaditos los dos, y si el mundo se acaba, me quedo con tu voz. Eres mi buenos días, mi último pensar, mi lugar favorito, mis ganas de soñar. No hay reggaetón ni verso que te explique este amor, tú le pusiste ritmo, tú le pusiste color. Contigo, mi amor, yo lo tengo todo, tú eres mi paz, mi locura, mi modo. Bailamos la vida, pegaditos los dos, y si el mundo se acaba, me quedo con tu voz. Y aunque venga la tormenta, yo me quedo aquí, porque mi mejor canción siempre serás tú.
Esto es lo que llega al móvil de quien la recibe.
Ocasiones
El cumpleaños
La canción que suena cuando se apagan las velas. Y que volverá a escuchar en cada cumpleaños después de este.
En memoria
El homenaje a quien se fue, pero sigue siendo tu madre, tu padre, tu abuelo.
El padre (o la madre) que la vida te dio
Padrastro, madrastra, tía, quien te crió. Quien hizo por elección lo que nadie le pidió.
Quien está lejos
Lejos de la vista, cerca del corazón. La canción llega donde tú no alcanzas.
El amor de muchos años
Quien ya escuchó “te quiero” mil veces y nunca como solo una canción lo dice.
El que “no llora”
El duro que se derrumba al oír, en una canción, lo que nunca tuviste el valor de decirle de frente.
Mi papá no llora nunca. Lloró.
La escuchó con los ojos cerrados hasta el final. Después pidió que la pusiéramos otra vez.
La pusimos en la entrada de la iglesia. La mitad de los invitados lloró antes de que yo entrara.
Mi papá murió en marzo. La canción quedó. Hoy es lo que ponemos cuando la familia se junta.
Después del día
Se convierte en el comienzo del archivo de la familia. Cada año un capítulo nuevo — la misma melodía, versos que acompañan una vida.
La primera versión, con la voz de la abuela al final.
El mismo estribillo, versos nuevos.
El niño ya canta el trozo que dice su propio nombre.
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A partir de tu historia, Musimee escribe la letra y produce la canción con tecnología de composición musical — voz, melodía y arreglo con calidad de estudio. Nada de lectura robótica: es música de verdad, y la escuchas antes de decidir.
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